Entre el clavel y la espada
Para este programa hemos querido mirar más cerca, no sólo en un sentido espacial o geográfico, sino también personal, buscando evocar, a través de la música, momentos y emociones
reconocibles para todas como propias.
En esa mirada se cruzó también la poesía que sentimos como nuestra y el recuerdo nos llevó al libro de poemas de Rafael Alberti “Entre el clavel y la espada”. Escrito durante sus primeros meses de exilio en la ciudad de París, este poemario, al igual que las obras que les presentamos en este programa, se mueve entre dos universos antagónicos: el amor y la muerte. Pensamos que era perfecto para englobar las obras que nos venían rondando, por lo que decidimos que fuera el título del nuevo proyecto.
A la hora de escoger las obras, fue inevitable pensar en Manuel de Falla, paisano de Alberti y compañero en su exilio en Argentina. De todo su repertorio, ¿qué mejor que “El amor brujo” para que formara parte de la propuesta?
El hecho de que el libreto, a pesar de haber estado oficialmente atribuido a Gregorio Martínez Sierra, tenga como autora a su esposa –la grandísima escritora María de Lejárraga– fue un motivo más para su incorporación al programa ya que nuestra formación nunca va a perder la oportunidad de sumergirse en la creatividad femenina. Por eso queremos aprovechar esta oportunidad para reivindicar su figura.
Necesitábamos unaversión de “El amor brujo” para quinteto con piano, por lo que decidimos encargar su realización a David Ortolá quien ha realizado un trabajo impresionante a partir de los materiales descartados por Falla de la versión de 1915. Ortolá ha sabido reflejar el espíritu falliano sabiendo adaptar al quinteto con piano los colores orquestales sin menoscabo del mismo frente a la gran orquestación del original de Falla. Ortolá ha conseguido una brillantez casi orquestal en su sonoridad que alterna con momentos intimistas más camerísticos. No dejan indiferentes a nadie los tres interludios, de autoría propia, que añaden a la obra su impronta personal diferenciándola de otras versiones.
En la trama de la gitanería en un acto, conviven la vida,la muerte, el amor y los celos. La apasionada Candela vive atemorizada por el espectro de su difunto amante el cual no la deja culminar su amor hacia Carmelo. El argumento se desenvuelve entre el clavel y la espada para finalmente, la vida triunfar sobre la muerte a través del amor.
También conforma el programa la obra de otro grande, Enrique Granados. Su Quinteto con piano en Sol menor desprende una apasionada frescura propia de la juventud del músico catalán en el momento de su composición. Con tan solo 28 años poco podría imaginar el trágico final de sus días.
Se trata de una obra de gran belleza y optimismo, llena de melodías sensuales repletas de ternura y apasionamiento.
Y en todo este proceso de conformación del nuevo proyecto, casi de forma casual, se nos cruzó un regalo: la obra que abre el programa. Fue casual pero quizá no tanto, porque llegó en este momento de enfoque en lo cercano y en este caso, la autora no sólo es de nuestra ciudad, sino que también ha estado presente en nuestra formación como músicas, de forma directa en el caso de algunas de nosotras, y como referente en el de todas.
La obra, compuesta generosamente por Ángeles López Artiga para el Quinteto Casulana, recrea el mito de Electra, arquetipo del odio, la venganza y la muerte, pero a su vez también del amor incondicional hacia su padre, Agamenón, asomando una vez más el choque de contrarios que representan el clavel y la espada. Empieza la obra con una introducción, premonitoria a la tragedia, que da paso al dolido tempo lento en el que dialogan el violonchelo y la viola. Le sucede el Allegro, que se sustenta sobre un obstinato rítmico, un contrapunto que recuerda la exposición de una fuga, llegando hasta el climax final. Todo ello con un lenguaje expresionista muy personal.
López Artiga dice sobre su obra: “El personaje de Electra es la abstracción o metáfora, el retrato psicológico que me ha servido para componer este ensayo; meditar musicalmente sobre uno de los sentimientos que contribuye a degradar al ser humano: la utilización de la venganza como acción justiciera y su trágica proliferación en nuestra actual sociedad.”

